Los portadores de las banderas rojas y negras, origen de las cargas policiales y peleas de las manifestaciones de septiembre

Los motivos de las manifestaciones contra los recortes convocadas el pasado mes se han visto reducidos a segundo plano por la fuerte violencia ejercida por la policía. Tanto los civiles, como las fuerzas de seguridad, señalan al grupo de las banderas como foco y principio de los enfrentamientos.
Enfrentamientos entre la policía y el grupo de las banderas
“Todo comenzó sobre las siete y media”, asegura Adolfo Benito Sánchez, publicista madrileño de treinta y un años, “el grupo de las banderas rojas y negras empezó a armar pelea y los policías comenzaron la carga”.
 A. B. Sánchez relata que los altercados comenzaron en la parte alta  de la protesta, cerca del Congreso de los Diputados. Describe al grupo de las banderas como “grupo extraño”, desvinculado del resto de participantes de la protesta.

Poco tiempo después, los enfrentamientos se extendieron  a Cibeles y los antidisturbios comenzaron a disparar, indistintamente, pelotas de goma. Según Adolfo, sólo se pretendía rodear el Congreso, nunca tomarlo.

Según Pilar Sepúlveda Sánchez, estudiante de Periodismo, los portadores de las banderas negras y rojas fueron los que empezaron a tirar piedras y botellas. Sin embargo, según sus palabras, en esa zona, hubo menos cargas policiales al principio (alrededor de las siete y media).

Hubo en total, tres cargas hasta las nueve de la noche en la plaza de Cánovas del Castillo (Neptuno), aunque muy diseminadas. Dos de ellas, fueron junto a las vallas, enfrente de la policía a caballo: “Había mucha confusión, todos los antidisturbios tenían la cara y la identificación tapada”.

Tanto Pilar como Adolfo coinciden en que la actuación policial fue completamente excesiva y violenta desde el principio.
Por su parte, el grupo “25S” publicó el día 29 de septiembre un comunicado en su web. En él denuncian la violenta respuesta del Gobierno ante las protestas del día 25 y 29: “golpes, infiltraciones, detenciones indiscriminadas, heridos…”
A pesar de ello, el día 26, Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, defendió la actuación de la policía y de las fuerzas de seguridad del Estado durante las concentraciones. También, se desmintió la presencia de policías “de paisano” y su supuesto protagonismo en los enfrentamientos.
El tema de las infiltraciones ha sido publicado en numerosos medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales. En un primer momento, tan sólo se trataba de sospechas de los manifestantes.

Pero, una vez hecha pública una grabación con la frase: “Coño, que soy compañero”; y la creciente presión de los medios, jueces, partidos políticos (oposición) y la ciudadanía, el Ministerio del Interior anunció, el 4 de octubre, la apertura de una investigación.

Será objeto de análisis el comportamiento de los policías en el interior de la estación de Atocha.
El periodista Juan Robles González realizó una crónica de cómo transcurrió el “Rodea el Congreso”, lo sucedido desde las siete hasta, aproximadamente, las doce de la noche.
Una vez visto el vídeo surgen numerosas cuestiones que no han recibido respuesta, tales como: si los que llevaban las banderas eran policías, ¿qué necesidad tenían los antidisturbios de pegarse entre ellos?; ¿Dónde acaba la defensa personal y empieza la violencia indiscriminada?

 

Leave a reply