Historia de España y Cataluña

España y Cataluña, la historia más larga peor contada

Cataluña es una Comunidad Autónoma española que limita al norte con Francia y Andorra, al este con el mar Mediterráneo, al oeste con Aragón y al sur con la Comunidad Valenciana. A lo largo de la historia, este territorio ha formado parte de diferentes entidades, ha estado limitado por diferentes fronteras y ha sido independiente en pequeños periodos de tiempo.

España en el año 2012 con Cataluña diferenciada en marrón. La imagen permite transformación 

Los diferentes conflictos derivados del nacionalismo, la prohibición, en algunos periodos de tiempo de los rasgos de la cultura catalana, y multitud de desavenencias políticas han provocado que la historia de España y Cataluña se suela contar tergiversada por las 2 partes.

Cataluña en España desde que lxs romanxs dieron el nombre de Hispania a la península Ibérica

Lxs romanos llegaron a la península Ibérica en el año 218 a.C. Antes que ellxs, otros pueblos habían colonizado algunos territorios de la península. Destacan Gades (actual Cádiz) por lxs fenicixs; Emporion (Ampurias) y Rhodes (Rosas), ambas en la actual Cataluña, por lxs griegxs; y la isla de Ibiza por lxs cartagineses.

Después de un pacto con lxs romanxs firmado en el 226 a.C., el río Ebro se convierte en la frontera entre los dominios cartagineneses (al sur) y los romanos (al norte). La completa romanización de la península duró más de 200 años.
En el 218 a.C., Hispania, como lxs romanxs llamaban a la península, fue dividida en 2 provincias: la Ulterior y la Citerior. En ésta última, se encontraban muchos de los territorios que hoy día forman Cataluña.
Durante el 19 a.C., astures y cántabrxs fueron sometidos, pero su grado de romanización fue muy leve.  En esa fecha, Hispania estaba dividida en Tarraconensis, Gallaecia, Lusitania, Baetica, Cartaginensis y Balearica.
Hispania romana
En el siglo V después de Cristo, lxs bárbarxs procedentes de Germania invadieron el Imperio Romano. El de Occidente cayó finalmente en el año 476. Lxs visigodxs formaron parte de ese grupo de bárbarxs.
Esta foto permite transformación
Saquearon Roma y pactaron con el imperio una tregua a cambio de la entrega de Hispania y parte de Francia. Así en el 410, lxs visigodxs se instalaron en Tarraconensis. En el año 506, lxs francxs expulsan a lxs visigodxs de la que era su capital, Tolosa. Entonces, lxs visigodxs trasladan su capital a Toledo y crean un reino centralizado. Los territorios catalanes de hoy día estaban dentro del reino visigodo.
La Marca Hispánica, ¿primer viso de independencia?
Años después de la llegada de lxs visigodxs, la batalla de Poitiers (732 d.C.) hizo retroceder a lxs musulmanes, que invadieron Hispania en el 711. Así, en el 801, el Imperio Carolingio crea la Marca Hispánica, condados dependientes del rey de Francia y con frontera en el condado Barcelona. A lo largo de los años, la relación entre los condados y el Imperio se debilita.
Este enfriamiento es aprovechado por Almanzor, que en el 985 saquea Barcelona. Lxs condes de dicha ciudad habían pedido ayuda al rey de Francia, pero esta ayuda nunca llegó. Por este motivo, lxs Condes de Barcelona rompen relaciones con el rey franco en el año 987.
El regreso vía la Corona de Aragón
España y Cataluña

Los Condados Catalanes hacia el año 1000 (fuente: blog Reyes y Dinastías).

Después de una convulsa época caracterizada por la unión y desunión de los territorios de los condados por todos los descendientes de los gobernantes, en 1150, Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, se casa con Petronila, heredera a la Corona de Aragón.
En 1157, Petronila se convierte en reina de Aragón y Ramón, en su consorte. El hijo del matrimonio, Alfonso II de Aragón, hereda en 1164 ambos territorios, que conservan sus monedas e instituciones propias.
En junio de 1410, el rey Martín I el Humano muere sin descendencia. Optan a la Corona aragonesa seis candidatos. Entre ellos, destaca Fernando de Antequera, hijo de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón.

Gracias al Compromiso de Caspe de 1412, Fernando es elegido rey de Aragón. Cuatro años después, muere y su hijo Alfonso V le sustituye en el trono. Muere en 1458 y su hermano Juan II (padre de Fernando el Católico) le sucede.

La unión de Aragón y Castilla

El matrimonio entre Isabel I  de Trastámara y Fernando II de Aragón (1469), los Reyes Católicos, da lugar a la unión dinástica de los reinos de Castilla y Aragón. Las Cortes de Toledo de 1480 unen a ambos reinos. Cataluña es una región más.

Desde 1618 hasta 1648 se libra en Europa la Guerra de los Treinta Años entre las principales potencias del continente. Finaliza con la Paz de Westfalia, en la que España pierde su posición de primera potencia en favor de Francia.

¿Una década de independencia catalana?

Debido a la presencia de militares del imperio español en Cataluña durante la guerra, la implantación de impuestos castellanos en la región y la crisis económica de 1590, en 1640 da comienzo la Sublevación de Cataluña y de Portugal. Así, Felipe IV se encuentra en una guerra y ante el panorama de la ruptura de España.

Cataluña pidió ayuda a Francia y fue anexionada a su territorio el dieciseis de enero de 1641 como una república independiente. Una semana después, el rey Luis XIII de Francia es proclamado Conde de Barcelona y soberano con el nombre de Luis I de Barcelona.

Diez años estuvo Cataluña en esa situación. Con la Paz de Westfalia, Francia pierde interés por Cataluña. Esto, unido al descontento de los catalanes con los franceses, es aprovechado por Felipe IV, que en 1652 recupera Cataluña.

El fin de los privilegios de la Corona de Aragón

Cataluña también se diferencia, como parte de Aragón, del resto de España, en la Guerra de Sucesión Española (1700-14), al aliarse con la Alianza de la Haya, contraria a Felipe V y partidaria del Archiduque Carlos de Austria.

Felipe V gana la guerra y es coronado rey de España. Como respuesta a la actitud aragonesa, suprime sus instituciones e implanta las castellanas. El derecho civil catalán es respetado y Cataluña se recupera económicamente durante ese siglo.

Durante la ocupación francesa de Napoleón en España (1808-14), Cataluña se comporta como cualquier otra región española: rechaza la invasión.

En la Primera Guerra Carlista (1833-40), aquella para decidir quién sucedería a Fernando VII,  se enfrentan los partidarios de Isabel II (más liberales) y los de Carlos María Isidro (más conservadores).

Aunque son Navarra y País Vasco los que más se pronuncian a favor de Carlos por sus fueros, Aragón (la actual Comunidad de ese nombre, Cataluña, Baleares y Valencia) ve en su figura la oportunidad de recuperar los fueros perdidos con Felipe V.

Isabel II es coronada reina en 1843 y durante su reinado comienza la modernización de España, pero es en Cataluña, Málaga y Sevilla donde la industrialización avanza a mayor ritmo.

La Revolución de 1868 contra la reina y los problemas económicos se inicia en Andalucía, pero el apoyo de Cataluña y la zona mediaterránea es decisiva, hasta el punto de que la reina decide exiliarse en Francia.

Una república de Cataluña dentro de la república de España

Tras el fallido reinado de Amadeo I de Saboya (1870-73), se proclama en España la I República (1873-74). El 9 de marzo de 1873 Cataluña se proclama una república independiente dentro de un Estado Federal Español. Estanislao Figueras, presidente de la república lo soluciona en unos días. En junio de ese año, la república española se hace federal.

Bandera I República Española

En 1874 se establece en San Juan de las Abadesas la Diputación de Cataluña, que intenta dar una organización político-administrativa a los territorios controlados por los carlistas catalanes. En marzo de 1875, el General Martínez Campos ocupa Olot y Seo de Urgel y, así finaliza la lucha en Cataluña y la guerra carlista.

La Primera república finaliza y se produce la restauración de la monarquía con Alfonso XII (hijo de Isabel II). Antonio Cánovas del Castillo es proclamado Presidente del Consejo de Ministros de España, finaliza la Tercera Guerra Carlista (1872-76) y la estabilidad política también es restaurada.

España y Cataluña durante la Segunda República (1931-1936)

La Lliga, institución que subvenciona la enseñanza de la lengua catalana, museos, teatros y publicaciones en catalán, desea la concesión de autonomía para Cataluña, objetivo no conseguido.

Francesc Macià es partidario de la lucha por el reconocimiento de Cataluña como república independiente dentro de una federal española. El partido atrae a clases medias, campesinos modestos y obreros. El 14 de abril Macià proclama una República independiente en Cataluña.

El 17, una comisión formada por de los Ríos (PSOE), Domingo (PRS) y d’Olwer (Acció catalana) consigue en Barcelona que Macià acepte la República española y que el gobierno central le reconozca como presidente de la Generalitat.  El debate de las Cortes sobre el estatuto catalán comienza a mediados del 1932.

El Estatuto establece que la soberanía reside en el pueblo español y en las Cortes Españolas, las que determinan las competencias que se transfieren. La Generalitat es el órgano de gobierno de Cataluña. Castellano y Catalán son lenguas oficiales.

Durante el bienio conservador de la II República, en 1934, la Generalitat de Cataluña demanda al Gobierno nacional fondos para hacerse cargo de sus competencias.

En octubre, el presidente de la República cede a las presiones de la CEDA y este partido entra en el Gobierno. Los socialistas se deciden a intentar tomar el poder mediante una insurrección armada con una huelga general en todo el país. Participan el PSOE y UGT, PCE, Esquerra Republicana de Catalunya y, en algunas zonas, CNT. La insurrección solo triunfa en Asturias. Hay incidentes en muchos puntos del país y en Cataluña el Gobierno de la Generalitat aprovecha la coyuntura para proclamar la República Catalana.

La sublevación de los independentistas y anarquistas es vencida por fuerzas del Ejército. El gobierno catalán será detenido. Pese a la petición de la derecha de suprimir el estatuto de autonomía catalán, Lerroux se inclina por dejarlo en suspenso y designa a Valladares gobernador de Cataluña.

Las elecciones de 1936 dan la victoria a la izquierda, que de nuevo podrá volver a gobernar en coalición. Los miembros del gobierno de la Generalitat pasan del penal del Puerto de Santa María a dirigir de nuevo instituciones catalanas.

De la Guerra Civil a nuestros días

Durante la Guerra Civil (1936-39), surge en 1937 una guerra civil en la izquierda en Cataluña. Milicias anarquistas y del Partido Obrero de Unificación Marxista, con orientación trotskista, se enfrentan en Barcelona a las fuerzas de orden público de la Generalitat. El enfrentamiento se salda con la derrota de los trotskistas.

Durante el franquismo, Cataluña sufre la persecución de la lengua y cultura catalana, además de la abolición del Estatuto de Autonomía. En la transición democrática española (1975-78), antes de aprobarse una nueva Constitución, se vuelve a poner en vigor, momentáneamente, el Estatuto de la República, gracias a la intervención del Rey Juan Carlos I y el Presidente del Gobierno Adolfo Suárez.

La Constitución española de 1978 “se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.”

Durante la democracia se aprueban dos estatutos de autonomía para Cataluña: uno en 1979 y otro en 2006.

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