Warrior, sinónimo de súper pop

Desde el inicio de su carrera, Kesha ha sido comparada con Lady Gaga. Su single debut “Tik Tok” (2009), de estilo electro pop, fue todo un éxito mundial. Un año antes, Lady Gaga triunfaba con Just Dance y Poker Face. La confluencia, en tan corto periodo de tiempo, de éxitos en temas electro pop/dance pop, dio lugar a las comparaciones. Sin embargo, y a pesar de estar ambas centradas en similares géneros musicales, son dos artistas totalmente diferentes. Aún así, se pueden establecer paralelismos entre sus segundos discos.

Portada de Warrior editada por mí. Para ver la original pinchad aquí
Warrior es el segundo trabajo de estudio de Kesha en el que, al igual que hizo Lady Gaga con Born This Way, incorpora toques rock a muchas de las canciones.

Aunque, la diferencia fundamental es el contenido. Hasta aquí las comparaciones. Mientras el álbum de Gaga tiene un aire más maduro, Warrior continúa la senda gamberra tan característica de Kesha.

Por el momento, y a pesar de que aún es pronto para hacer una valoración, Warrior está teniendo menor rendimiento comercial que su predecesor Animal. Este debutó en la primera posición de ventas estadounidense con más de ciento sesenta mil copias vendidas en su primera semana. 

En esta ocasión, han sido unas ochenta y cinco mil en siete días, lo que equivale a una sexta posición. Pero peor le ha ido en Reino Unido. Si con Animal escaló hasta el octavo puesto, con Warrior no ha pasado del sexagésimo sexto.
 
Portada de C’mon, segundo single de Warrior

Pero ventas no son sinónimo de calidad. El disco contiene una armoniosa mezcla de los estilos electro pop, dance pop, rock, dubstep e inspiración country. Además Kesha ha co-escrito todas las pistas de Warrior. El álbum es simplemente perfecto, no hay una canción mala.

Warrior comienza con un tema homónimo, una canción potente que combina a la perfección el dance pop, dubstep y ese característico toque hip hopero de la artista. Las otras tres aportaciones dubstep, las encontramos en: Crazy Kids, silbidos pop con una instrumentación que, en determinados instantes, recuerda a la de Hey Soul Sister de Train; Out Alive, una explosiva mezcla de dance y dubstep; y en la espectacular Supernatural en la que, al principio se puede pensar que es Katy Perry la que canta.

 

Las canciones más continuistas con el sonido del primer álbum corresponden al exitoso primer single Die Young y C’Mon, Whatever You Are y la adictiva All That Matters. Estas dos últimas incorporan, además, toques techno. Las cuatro son las canciones más bailables del disco, pero ello no implica que sean inferiores en calidad, sino todo lo contrario.




Las guitarras eléctricas prometidas por Kesha llegan con Thinking Of You, Only Wanna Dance With You, Gold Trans Am y el poderoso dueto con Iggy Pop, Dirty Love. Esta colaboración es la canción más rockera del álbum. El resto de las anteriores se mueven entre el pop/rock, rock electrónico y rap rock.




Finalmente, como en todo buen disco pop que se precie, en Warrior están presentes algunos temas lentos. Es aquí donde se aprecian los toques country en Wonderland y Last Goodbye; y las baladas Past Lives y Love Into The Light.

Kesha ha cumplido y ha lanzado al mercado un segundo álbum en el que mantiene su esencia, y además, se atreve con otros estilos más alejados de su repertorio, como el rock y el country.


 

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