Bangerz, el bodrio más pretencioso del año

Miley Cyrus es una artista estadounidense mundialmente conocida por su papel de Hannah Montana en la serie homónima de Disney Channel. El pasado 8 de octubre salió a la venta su cuarto álbum de estudio. El disco ha debutado en la primera posición de ventas de 5 países, entre ellos, su país natal y Reino Unido, debido, en gran parte, al arrollador éxito de los 2 sencillos que han precedido a Bangerz.
Una de las seis portadas de Bangerz

Bangerz de Miley Cyrus canción a canción

Después de 3 años dedicados a su carrera como actriz, Miley Cyrus publicó We can’t stop, el primer single de Bangerz, el 3 de junio de 2013. We can’t stop supuso una importante decepción en un principio.
Su anterior lanzamiento Can’t be Tamed (2010) no tuvo un gran éxito de ventas, debido a la imagen sexualizada de la artista y al cambio de género musical al dance pop/electropop.

Por tanto, con la primera escucha del nuevo material no se apreciaba ni un regreso al pop/rock ni una continuidad con el dance. De hecho, We can’t stop combina el r&b, el pop y el dance.Es una canción simple que, a fuerza de escuchas, acaba gustando, pero es sosa y no se merece para nada el éxito que ha tenido. Si la hubiese sacado una desconocida nadie se habría molestado en escucharla 2 veces. Cualquiera de Can’t be Tamed le da mil vueltas.Wrecking ball, el segundo sencillo, sin ser una maravilla, es una buena balada synthpop. De lo mejor del disco. Pero no consigue alcanzar el grado de perfección de sus anteriores temas lentos, como The climb, Need a little love, These for walls, Stay o One in a million, por poner algunos ejemplos.


Con Wrecking ball Miley Cyrus ha conseguido su primer número uno en la lista Billboard 100.

Bangerz cuenta con 14 canciones más. Es, por tanto, el disco más largo de toda su discografía como Miley Cyrus.

Adore you está muy bien escogido como primer tema, una balada que crea altas expectativas sobre el álbum.

Pero esa ilusión se desvanece con uno de los mayores reclamos del disco, la colaboración con Britney Spears. SMS (Bangerz), como así se llama la canción en cuestión, es extrañamente original. Empieza muy rítmica pero luego, a pesar de su corta duración, se vuelve monótona, aburrida y pesada.

Britney Spears con Miley Cyrus en el documental “Miley The Movement”

Al escucharla se tiene la misma sensación desagradable que cuando una emisora tiene interferencias.


Continúa el chasco con 4×4 , canción en la que colabora con el rapero Nelly. Contiene toques circenses y  de country. Es una horterada de tema al que no le ayuda, en absoluto, la tan de moda  colaboración de rigor con el rapero de turno.

En My darlin Miley continúa con otra colaboración, con otro rapero, que canta como una máquina. El tema quiere ser una balada emocionante, pero no lo consigue. Está en el grupo de la base de las canciones mediocres de Bangerz.
Pero, mil veces mejor que Love money party, donde también comparte estrofas con otro rapero, Big Sean. Esta canción es un bodrio de proporciones estratosféricas.
#GETITRIGHT cuenta con una melodía disco muy rítmica y noventera. Pero es demasiado larga, cansa, aunque no es de lo peor. Pasable.
Drive es el oasis en medio del desierto. Combina  hip hop y  electrónica. Es un tema tranquilo, una pseudobalada y buena canción. De hecho, Drive permite recargar las pilas para afrontar lo que queda de Bangerz.

FU es un tema electrónico con toques dubstep y circenses.  French Montana, el rapero, no sobra y eso hay que alabarlo. Es original, pero originalidad no implica calidad. Es un decente tema de relleno.
Do my thang mezcla hip hop con un  estribillo dubstep oscuro que mata la canción. Supone otro desengaño porque al comienzo parece algo.
Maybe you’re right empieza como una balada a piano. Quiere ser buena, pero no lo logra. Conforme avanza la canción y llega el estribillo queda patente la poca inspiración en la composición de la melodía y de la letra. Este rasgo se puede extrapolar a la mayoría de las canciones de Bangerz.
Someone else parece una broma de las malas. La  melodía, por llamarla de alguna manera, combina, sin acierto  dance con house trasnochado. Además, la excesiva duración (casi cinco minutos) no le hace ningún favor.
Rooting for my baby es un tema tranquilo, una joya en comparación con el tema anterior. Otra canción de relleno que inclina levemente la balanza de la puntuación de Bangerz hacia el terreno positivo. La voz de Miley recuerda, en ocasiones, a la de Stevie Nicks.
On my own recuerda a Michael Jackson en la melodía y en el desgarro de la interpretación de la artista. Pertenece al género disco, dance pop. Es el típico tema que se espera encontrar con la portada escogida. Aunque se desinfla a medida que avanza, se trata de uno de los momentos álgidos, en cuanto a calidad, de todo Bangerz.


Hands in the air (feat Ludacris) es atronadora, pero, de lo mejor del álbum. El rapero también desentona.
La sensación que surge al escuchar los últimos acordes de Hands in the air, la canción que cierra Bangerz, es la del alivio. El mal trago pasó al fin. Desde luego que cuenta con canciones reseñables (Wrecking Ball, On My Own o Drive), pero son los menos. Por tanto, este es, sin duda, el peor álbum de Cyrus.

 

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