Lady Gaga y Pixie Lott, dos caras de la misma moneda

El 1 de agosto de este año era puesto a la venta Pixie Lott, el tercer trabajo de estudio de la cantante inglesa del mismo nombre. El 19 de septiembre, Lady Gaga y Tony Bennett hacían lo propio con Cheek To Cheek, su primer álbum como dúo. 

 

Pixie Lott, Tony Bennett y Lady Gaga en fotos promocionales de 2014

Para ambas artistas, tanto las críticas como el desempeño comercial de sus anteriores discos fueron decepcionantes.
“Young Foolish Happy” (2011) debutaba en una humillante decimoctava posición y vendía en total poco más de cien mil copias en Reino Unido. “ARTPOP” (2013), a pesar de estrenarse en el número uno de EEUU, no ha llegado al millón de unidades en ese país y, a nivel mundial, se sitúa en torno a los dos, según las fuentes.

Pixie Lott siempre se ha definido como una cantante de electropop/soul. Esa fórmula le permitió vender, sólo en su país, casi novecientas mil copias de Turn It Up (2009). 



Sin embargo, durante la promoción de “Young Foolish Happy”, el equipo de la artista decidió apostar por los temas más dance del álbum: All About Tonight y Kiss The Stars. De esta manera, emocionantes baladas como You Win, Perfect o We Just Go On pasaron totalmente desapercibidas y Lott perdió a la mayor parte de su público.

Lady Gaga publicó su primer largo en 2008. “The Fame” vendió más de quince millones de unidades en todo el mundo. Su siguiente trabajo, “Born This Way” (2011), mezclaba su característico dance y electropop con toques rock, disco y country. Fue el segundo álbum más vendido ese año, por detrás del “21” de Adele, con más de cinco millones de copias.

Una de las principales causas de este menor impacto tenía que ver con su sonido. “21” sobrepasó a “Born This Way” por ser atractivo a públicos de todas las edades. 

Con “ARTPOP”, Lady Gaga regresó al dance, con alguna excepción, y a letras menos pretenciosas. La crítica le dio una fría acogida y, a pesar de que el disco mejora con las escuchas, el nuevo concepto no cuajó.




Con el objetivo de superar el descalabro, a mediados de 2012, Pixie Lott manifestó al diario Daily Star su intención de grabar un álbum de influencias Motown. Recientemente, ha declarado al mismo medio que el disco lleva su nombre porque es su trabajo más personal.

“Pixie Lott” cuenta con quince canciones, todas originales excepto Higher And Higher, una versión del clásico de Jackie Wilson. Las tres primeras pistas son también los tres sencillos. Nasty, el primero de ellos, fue originalmente grabada por Christina Aguilera para la banda sonora de “Burlesque” (2010), pero, finalmente no vio la luz de forma oficial. 

La versión de Pixie, prácticamente igual a la de Aguilera, se mueve entre el r&b, el funk y el pop. Además, el ritmo es similar al de los exitosos Problem y Crazy Stupid Love de Ariana Grande y Cheryl Cole respectivamente.

Lay Me Down y Break Up Song, los otros dos singles, se acercan más al soul de los sesenta y, aunque su calidad es innegable, no han calado entre el público británico. Si Nasty conseguía un noveno puesto, Lay Me Down no ha pasado del número ciento quince y Break Up Song ni siquiera ha debutado.

Los cortes más notables del álbum son Kill A Man, Champion, Cry & Smile, Heat Cry, Raise Up y Ain’t Got You, que combinan hábilmente los estilos r&b, funk, soul, góspel y jazz.

Mención aparte merece Ocean, la mejor balada del disco, que en manos de Adele habría sido un éxito. 



Por su parte, Lady Gaga mostró interés en grabar un álbum de jazz junto a Tony Bennett después de colaborar con él en la canción The Lady Is A Tramp (2011). En septiembre de 2012, Bennett confirmó a Rolling Stone el proyecto.

Las canciones incluidas en “Cheek To Cheek” son todas versiones. La más antigua es I Can’t Give You Anything But Love, grabada en 1928 y, la más moderna, Bang Bang (My Baby Shot Me Down), publicada por Cher en 1966. Ambas en la voz de Gaga han sido número uno en Estados Unidos Jazz, junto a Anything Goes.



De los veinte temas, doce son interpretados por la pareja. Del resto, cuatro los canta Bennett y, otros cuatro, Gaga. Hay temas animados, como Goody Goody o I Won´t Dance y baladas impresionantes como Nature Boy o Every Time We Say Goodbye.

En algunas pistas, como Cheek To Cheek, I Can’t Give You Anything But Love o Firefly, la voz de Lady Gaga alcanza tonos muy similares a los de Barbra Streisand. En su primera semana a la venta, este disco ha vendido más de doscientas mil copias en el mundo, ciento treinta mil sólo en Estados Unidos.

Gracias a “Cheek To Cheek”, Lady Gaga se convierte en la única artista de esta década en colocar tres álbumes consecutivos en el número uno de Billboard.

Por tanto, ante los contratiempos, Lott y Gaga han tomado un camino similar, huir de los artificios y adentrarse en ritmos más orgánicos, más auténticos y honestos. Aunque con diferentes resultados.

“Pixie Lott” es, con diferencia, el mejor y más cohesionado trabajo de la británica, pero también, el menos vendido. Ingresó en las listas inglesas en la decimoquinta posición, tres por encima que “Young Foolish Happy”, pero con las peores cifras de su carrera, menos de cuatro mil copias despachadas. La semana siguiente cayó al nonagésimo cuarto lugar y no colocó ni mil unidades.

En el otro extremo está “Cheek To Cheek” que, además de su innegable calidad musical, se mantiene en el top10 estadounidense dos semanas después de su lanzamiento y, aún le queda la campaña navideña

Si Mozart es el compositor idóneo para iniciarse en la música clásica, por la inmediatez de sus obras, Lady Gaga lo es para el jazz gracias a este trabajo. La Germanotta al fin lo ha logrado, “Cheek To Cheek” sí es arte.


 

Leave a reply