Modernismo madrileño

El modernismo en Madrid, mucho más que el Palacio Longoria

Según Antón Capitel, arquitecto y catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, en el eje Castellana-Recoletos-Prado están los estilos arquitectónicos que para la ciudad tienen o han tenido verdadera notoriedad. 

1)Rejería Centro ABC; 2)Salón Real, Hotel Ritz; 3)Puerta lateral Palacio de Cibeles; 4)Casa familia de la Peña. Pinchar para ampliar (elaboración propia).

Es, por ello que, a pesar de que la arquitectura modernista se hace notar en ciento noventa y nueve edificios de la capital de España, justo en los tres paseos, su presencia resulta anecdótica.


Como puede apreciarse en la imagen, los motivos vegetales y curvilíneos de la rejería del Centro ABC (1), el detalle del mirador de la Casa familia de la Peña y su escalera (4) constituyen los únicos visos en la Castellana. 

En la frontera entre la Castellana y el Prado, en la Plaza de Cibeles, se levanta el Palacio de Comunicaciones (3). Aunque el actual ayuntamiento de Madrid es una obra de neoplateresco, sí contiene ligeros toques modernistas, como el arco de la fotografía. Sin embargo, ni siquiera se encuentra en el eje, ya que da a la calle Alcalá.

Por último, destacar las formas Art-Nouveau de la estructura del Salón Real del Hotel Ritz (2). El exterior bebe del estilo afrancesado de multitud de palacetes de los tres paseos.

¿Modernismo, Art-Nouveau, Art-Decó o Belle Epoque?
A menudo, estos cuatro términos son utilizados como sinónimos. Por ello, se hace vital aclarar a qué movimiento arquitectónico hace referencia cada uno de ellos.

Según la Enciclopedia de El País, el modernismo es un movimiento artístico común a la pintura, arquitectura, música y la literatura. Surgió a finales del siglo XIX como contrapunto al historicismo académico (la imposición de la imitación del pasado medieval o clásico). A este periodo de tiempo, también, se le dio el nombre de Belle Epoque.


Para los arquitectos Óscar Da Rocha Aranda y Ricardo Muñoz Fajardo, se caracteriza por un sentido eminentemente naturalista, la integración de formas sinuosas, ondulantes, femeninas y por recurrir a una profusa decoración de carácter orgánico y vegetal.

En cada país recibió un nombre distinto. En Francia y Bélgica se denominó Art-Nouveau, en Austria Sezessionsstil y en Reino Unido Modern Style.

A partir de los años veinte del siglo XX, aparece un nuevo movimiento, el Art-Decó. Conecta algunas manifestaciones modernistas con el racionalismo y se caracteriza por formas estilizadas y dinámicas.

Modernismo en el edificio Can Forteza (Palma de Mallorca) vs el Art-Decó del edificio La Unión y el Fénix (Madrid).

 

Particularidades del modernismo madrileño

A finales del siglo XIX, Madrid, al no ser una ciudad industrial, no contaba con una burguesía promotora de nuevos modelos arquitectónicos como sí la tenía Barcelona, Bruselas o París. La que había estaba aristocratizada y lo demostraba construyendo suntuosos palacetes afrancesados en los paseos de la Castellana, Recoletos o Prado.

Además, en la capital, la influencia de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando en la Escuela Superior de Arquitectura continuaba siendo muy fuerte y el eclecticismo historicista, el estilo predilecto.

Sin embargo, ideas regeneracionistas, como un afán cosmopolita, aparecidas tras el desastre del 98, permitieron una progresiva implantación del modernismo, pero no de uno cualquiera, sino de uno propio denominado modernismo madrileño.

La importancia del eclecticismo hizo que el modernismo madrileño tuviese, sobre todo, una función ornamental y un carácter sereno. Así se expresó, mayoritariamente, en los acabados decorativos de fachadas e interiores (puertas, miradores, escaleras, vitrales…) de edificios que, en la mayoría de los casos, presentan estructuras fieles a los patrones tradicionales.

Etapas

1)Primeras muestras (1896-1904)

En este tiempo se producen tímidas aportaciones de carácter aislado, como en las rejerías y vidrieras de la antigua sede de la Revista Blanco y Negro (1896, primera muestra modernista en Madrid) o los miradores y barandillas del número tres de la Avenida de la Albufera. Durante esos ocho años, se levantaron veinte edificios adscritos al estilo que nos ocupa.

Puerta de acceso sede revista Blanco y Negro, edificio Avenida de la Albufera y Palacio de Longoria (sede de la SGAE)

La construcción del Palacio de Longoria (1902-04), obra maestra del modernismo madrileño, abrió una nueva etapa para el Art-Nouveau en Madrid.

2)Apogeo (1905-1914)

En 1904 se dieron cita en Madrid tres eventos cruciales para el desarrollo del modernismo en la ciudad: el concurso internacional para la construcción del Casino; la Exposición Nacional de Bellas Artes, que aglutinó un importante número de obras modernistas en todas las disciplinas artísticas; y el VI Congreso Internacional de Arquitectos, debate internacional sobre el modernismo.

Capilla cementerio de la Almudena, Casa Pérez Villaamil y Palacete de Pilar Podero, tres joyas del modernismo madrilerño

Tras estas citas y, hasta 1914, más de ciento cincuenta construcciones contaron con elementos modernistas.

3)Pervivencias y epígonos (1915-1923)


Debido a la expansión del regionalismo en la arquitectura (contrario a la inclusión de elementos extranjeros en los estilos autóctonos), el llamado eclecticismo nacionalista, se inició un camino de progresiva desaparición del modernismo más cosmopolita y afrancesado.

Calle Silva 21, Cine Ideal e Iglesia de Santa Teresa y San José

Ello explica que la salida a la Castellana de la sede de la revista Blanco y Negro (por Aníbal González,1926) presente un aspecto regionalista sevillano con ligeros tintes modernistas en las rejerías. A pesar de esa reducción en la calidad, se levantan más de diez importantes edificios de modernismo tardío.

4)“Neomodernismo” (1978)

En el año de la aprobación de la actual Constitución española abre, en el número treinta y uno del Paseo de Recoletos, el café-restaurante El Espejo. Lo hace en un local cuyo uso anterior era las oficinas de una compañía naviera y en un espacio urbano donde el modernismo pasó de puntillas.

 
Decoración interior, cartel del restaurante, puerta y marquesina de entrada

Fueron los responsables del restaurante los que, partiendo desde cero, decidieron recrear en Madrid un bistró parisien de estilo Art-Nouveau, como  los muchos que existen originales en París desde 1900.

Galería de fotos

Los ya mencionados da Rocha Aranda y Muñoz Fajardo publicaron en 2007 “Madrid modernista: guía de arquitectura” de cuyas páginas bebe gran parte de este artículo. 

En el libro, los arquitectos recogen hasta ciento noventa y nueve construcciones de modernismo madrileño. Los ejemplos más sobresalientes de la guía y otros procedentes de otras fuentes aparecen recogidos en la entrada “9 rutas por el Madrid modernista“.



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