Crítica de Bohemian Rhapsody

¡Hay que decir que Freddie Mercury no era gay!

Entre finales de octubre y principios de noviembre, se ha estrenado Bohemian Rhapsody,  la película sobre la banda Queen, centrada en su carismáticx vocalista Freddie Mercury (1946-1991). Como podréis adivinar por el titular, en nuestra crítica de Bohemian Rhapsody hablamos de la sexualidad fluida/bisexualidad de Mercury, pero también de los aciertos y carencias de la, en principio, otra gran cinta musical de la temporada, que ya ha recaudado más de 100 millones de dólares en todo el mundo.

Dirigida por Bryan Singer, (despedidx por mal comportamiento y demandadx por abuso sexual en octubre de 2017) y Dexter Fletcher, Bohemian Rhapsody supone el primer personaje protagonista, en cine comercial, de la carrera de Rami Malek (Faraón Akhmenrah en la saga Noche en el Museo o Benjamin en Amanecer 2 de Crepúsculo).

Los defectos de Bohemian Rhapsody

¿Historia de la banda o de Freddie Mercury?

Hemos recibido mensajes contradictorios sobre la película. Según el tráiler o eslogan promocional, se trata de un cinta sobre la banda Queen o, únicamente, sobre Freddie Mercury.

Imaginamos que esto responde a una estrategia de marketing para atraer al mayor número posible de personas a los cines, que, una vez allí, se encuentran con que Bohemian Rhapsody es solo un biopic sobre Mercury.

A lo largo de la trama, aunque no esté presente, nada, absolutamente, nada tiene sentido sin él, ni siquiera los personajes, que salvo excepciones, no podrían ser más planxs.

El argumento es un cohete

De un plumazo, Queen pasa de ser una banda que hace bolos en universidades a triunfar. Después, graban A Night At The Opera (su 4º álbum), Mercury se vuelve insoportable-alcohólico-manejable y el resto de miembrxs del grupo dejan de tener hueco en la trama.

En algún momento, tienen 2 o 3 encontronazos con la prensa, pero, en general, triunfar y hacer lo que les da la gana es fácil, componer, también, y todo el mundo les adora/está anulado ante ellxs (por ejemplo, lxs mánagers John Reid y Jim Beach).

Crítica de Bohemian Rhapsody

Recreación, en la película, de un momento del videoclip de Bohemian Rahpsody (1975).

Luego, se unen para el Live Aid, que es como si hubiesen pegado todo el concierto original, y la película acaba. No hay alma, lxs personajes no tienen profundidad, todo es muy superficial y por lo que se ha apostado es por mostrar conciertos, canciones y actuaciones y, entre medias, algún diálogo.

Salvando las distancias, Bohemian Rhapsody es un Tu Cara Me Suena de gran nivel, pero poco más.

Freddie Mercury es gay y no hay más que añadir

En un momento dado de la película, Mercury sale del armario como bisexual con su entonces pareja, Mary Austin. “Creo que soy bisexual”, dice él y ella contesta, “no, eres gay”.

A partir de ese momento, aunque Mary siga siendo el amor de su vida, aunque fuera de la película lxs miembrxs de la banda hayan declarado que Freddie tenía una sexualidad fluida (por tanto, más cerca de ser bisexual que gay), en Bohemian Rhapsody es gay. Incluso para el batería Roger Taylor (interpretadx por Ben Hardy), en un desafortunado comentario (“muy gay”) cuando el Mercury de la ficción le enseña su nueva casa en Londres.

Crítica de Bohemian Rhapsody

Bohemian Rhapsody nos viene a decir que pluma es siempre igual a gay.

Un importante porcentaje de la población desconoce que Mercury fuera bisexual/de sexualidad fluida y es comprensible, puesto que la bifobia es más fuerte que la homofobia y se tiende a invisibilizarla, pero se supone que esta es una película sobre la vida del cantante, ¿acaso no la han investigado en profundidad?

Al final de la cinta, aparecen fotos reales de la banda y de Freddie Mercury, acompañadas de cierta información, como la fecha de su muerte (24 de noviembre de 1991) o que Jim Hutton fue su novio hasta el final. Pues bien, de nuevo, ni rastro de su bisexualidad/sexualidad fluida y este era justo el momento ideal para hablar de ella.

¿Por qué se ignora? Por bifobia. Si se sabe y se oculta, es bifobia pura y dura. La bisexualidad está muy invisibilizada. Se “entiende” que en los 80 pudiera ser un tema espinoso para ciertxs fans, pero ahora estamos en 2018.

Y no nos engañemos, la película es para fans porque no aporta nada nuevo a lo que ya se sabe sobre Mercury. El problema es que la productora haya preferido que Bohemian Rhapsody sea para fans, sí, pero para lxs ignorantes y moralistas.

Crítica de Bohemian Rhapsody bifobia

La bisexualidad negada e invisibilizada de Freddie Mercury en Bohemian Rhapsody, un tipo de bifobia (foto: De Aquí al Pans).

La bisexualidad se sigue ocultando y sigue estando muy vinculada a la cama, a prácticas sexuales ajenas a sentimientos, a vicio y decadencia…

En definitiva, a cualquier cosa menos a una orientación sexual. De Freddie Mercury se sabe el nombre de amores de diferentes sexos (además de Mary Austin, también estuvo Barbara Valentin) y se ignora. Sin duda, Bohemian Rhapsody es una oportunidad perdida en este sentido.

Escenas de sexo entre hombres, ¿dónde están?

Bohemian Rhapsody no muestra sexo explícito en ningún momento. El o lxs directores han optado por la sutileza y esto es perfecto, pero el problema está en que sí hay escenas de cama entre Mercury y Austin y solo algún beso fugaz entre Mercury y Paul Prenter o Mercury y Hutton.

Sí se muestran imágenes de locales de cruising londinenses, pero difuminadas con otras de la banda que se superponen. Nos hacemos la misma pregunta, de nuevo, en pleno 2018, ¿por qué se oculta el sexo entre 2 o más hombres?

Crítica de Bohemian Rhapsody

“2 hombres acercándose. Rápido, a otra escena que esto es demasiado explícito” (diálogo inventado que resume lo que ocurre con el sexo entre hombres de Bohemian Rhapsody).

El cambiante color de piel de Freddie Mercury

Puede ser, más o menos, de dominio público que Freddie Mercury nació en Zanzíbar (Tanzania, mitad sur de África) y que sus padres eran de un estado de la India. Ambos lugares formaron parte del Imperio Británico, por lo que, tanto Mercury como su familia, tenían la nacionalidad británica.

El verdadero nombre de Freddie Mercury era Farrokh Bulsara y, como bien se dice en Bohemian Rhapsody, se convirtió en londinense a los 18 años, cuando se trasladó, junto a su familia, a la capital del Reino Unido.

Crítica de Bohemian Rhapsody familia Freddie Mercury

De izquierda a derecha: Jer Bulsara, la madre de Mercury (interpretada por Meneka Das), el padre de Mary Austin (Neil Fox-Roberts) y el de Mercury, Bomi Bulsara (Ace Bhatti).

Hasta aquí todo, más o menos bien, pero si esto es un biopic, lo normal es que la cinta mostrara cómo se forjó el carácter de Mercury y de dónde venía su obsesión por negar sus orígenes étnicos.

De eso, no hay nada en la película. Tan solo, oímos un despectivo “paki” al comienzo de la película y asistimos a escenas en las que se presenta a lxs padres, sobre todo al padre, como unxs ridículxs porque les molesta que su hijx se cambie el nombre en el registro civil británico y no les comentara a sus compañerxs de Queen que procedía de la India.

A este sutil tufo racista, se le añade un extraño proceso: la piel de Mercury da cuenta de sus orígenes étnicos al principio de la película, pero, poco a poco, desaparece y, de repente, es blanco.

Crítica de Bohemian Rhapsody

Otra gran crítica de Bohemian Rhapsody es que Freddie Mercury deja de ser indio cuando alcanza la fama con Queen.

The Show Must Go On no se escucha en la película

¿Existe, acaso, una canción más épica para que el público que aquella que se lanzó como sencillo, 6 semanas antes de que Freddie Mercury muriera? No, pero se obvia en Bohemian Rhapsody y jamás se menciona ni se reproduce.

Compuesta por Brian May, habla sobre el tesón de Mercury para seguir con su actividad artística, a pesar del tremendo deterioro físico que el SIDA le provocó.

Por cierto, nota: el SIDA se produce cuando el virus del VIH no se trata, en los 80 no existían medicamentos para ello, lo que deja el cuerpo humano sin ningún tipo de defensas. Debido a esta indefensión, la persona coge diferentes enfermedades, que avanzan con rapidez, y la consumen hasta provocarle la muerte.

El videoclip de The Show Must Go On fue un refrito de otros de la banda, puesto que Mercury ya se estaba muriendo entonces. Que se haya obviado todo esto nos lleva al siguiente punto de nuestra crítica de Bohemian Rhapsody.

SIDA maquillado

Antes de The Show Must Go On, Queen publicó These Are the Days of Our Lives como 5º sencillo de Innuendo, en septiembre de 1991. El videoclip de la canción, grabado en mayo y en blanco y negro, mostraba a un Freddie Mercury ya consumido por el SIDA. De hecho, para evitar que se notaran los estragos del virus en la piel del cantante, además del blanco y negro, Mercury aparece muy maquillado.

Crítica de Bohemian Rhapsody, blanquea el SIDA

A la izquierda, Freddie Mercury en el videoclip de These Are the Days of Our Lives y, a la derecha, cómo estaba, realmente, durante la grabación del clip. En ambos casos, se hace evidente que el cantante estaba muy enfermo.

Esta cadavérica apariencia de Mercury era la cara del SIDA en los 80 y primeros 90. Así estaba el cantante pocos meses antes de morir, pero en la película se ha preferido maquillar el SIDA.

De hecho, simplemente se muestra como un mal que genera ojeras y que, un día, le hace toser unas gotas de sangre.

Además, Bohemian Rhapsody se toma la licencia de decir que Mercury ya sabía que se había contagiado del VIH antes del Live Aid (1985, cuando su diagnóstico llegó en el 87) y que la única motivación para actuar en él es que “le queda poco tiempo”. Sí, pero en un estado físico envidiable.

Crítica de Bohemian Rhapsody, blanquea el SIDA

Freddie Mercury con ojeras, en un momento de Bohemian Rhapsody en el que sospecha que ha podido contagiarse de VIH. “Casualmente”,  se muestra esta posibilidad como efecto de la mala vida, como castigo por haberse alejado de Queen y sumergido en un mundo de drogas y orgías homosexuales. De esta manera, la cinta cae en los falsos y tóxicos tópicos de que el VIH es algo que nos buscamos si nos alejamos del camino heteronormativo y de que existen gays válidxs (Jim Hutton) y otrxs malxs (Paul Prenter).

No solo decimos cosas malas en nuestra crítica de Bohemian Rhapsody

Aunque todo lo que se obvia y blanquea, sumado a la poca profundidad de los personajes, provoca que nuestra crítica de Bohemian Rhapsody sea negativa, la película también cuenta con virtudes importantes:

  • Pluma por doquier y no vinculada, al menos no la mayoría del tiempo (a diferencia de lo que sucedía en La Bella y la Bestia), a recurso cómico. Dicho de otro modo, la desacomplejada pluma de Mercury, en ningún caso es un defecto, sino una de las cualidades de su magnética personalidad. Por tanto, Bohemian Rhapsody resulta empoderadora para toda persona con pluma.
  • Mary Austin aplaude que Freddie Mercury tenga un estilo de vestir llamativo y diferente, que, en muchos momentos, desafía los roles de género.
  • Rami Malek, aunque “sufra” un blanqueamiento de su piel a medida que la película avanza, es una persona racializada (tiene ascendencia egipcia) que interpreta a otra racializada
Crítica de Bohemian Rhapsody

Freddie Mercury era la reina de Queen y lo sabía.

  • La magistral imitación que Malek realiza de la forma en la que Freddie Mercury se movía en el escenario
  • La interpretación de Lucy Boynton (Mary Austin), que es capaz de transmitir, tanto en diálogos como en sus silencios, sobre todo en estos últimos
  • La recreación de la voz de Mercury. Rami Malek canta en la película, pero no lo hace solo, puesto que, para que suene como la de Freddie Mercury, se han fusionado las voces de Malek y Mercury con la del canadiense Marc Martel.
Crítica de Bohemian Rhapsody

Lucy Boynton es Mary Austin, el gran amor de Freddie Mercury.

2 comments

  1. Mar 18 noviembre, 2018 at 16:31 Responder

    Disculpa pero, era Gay. Lla bisexualidad era el anhelo de ser hetero tener una familia “normal”… Por no decepcionar a sus padres ni a la religión que profesaban que bajo ningún concepto acepta la homosexualidad. Si no como explicas dos años evitando el sexo con la mujer que amaba?

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