17 singulares edificios madrileños del siglo XX desaparecidos

Según El País, el Ayuntamiento de Madrid rebajó el nivel de protección del Edificio España del dos (estructural) al tres (parcial). Por su parte, El Confidencial informaba de que esa medida era un paso obligado para favorecer al Grupo Santander (propietario desde 2005) la venta del inmueble al chino Wanda. 

De  arriba a abajo y de izquierda a derecha: Palacio de los Duques de Medinaceli. Se derribó a comienzos del siglo XX y allí se levantó el Hotel Palace; Palacio Xifré (1862-1950) y, en su lugar, el Ministerio de Sanidad; Antiguo (1875-1956) y actual Mercado de la Cebada; Hotel Nueva York (1931-1950), Banco Atlántico y Viviendas de lujo (desde 2011); Plaza de Toros de Goya (1874-1934) y Palacio de Deportes; Caballerizas Reales (1564-1894) y Catedral de la Almudena; Palacio de los Duques de Uceda y Centro Colón; Casa Palacio de los señores Parent y Cia (1864) y Torres de Colón; Palacio de Tomás Ametller (1879-años 1930) y Edificio Omnia; Plaza de Castilla en 1961 y en la actualidad.

Con la rebaja, que permite derribos parciales, Wanda se comprometía a entregar al ayuntamiento los treinta millones de euros que el El Santander prometió para la reforma de la Plaza de España. La posibilidad de la desaparición de uno de los edificios emblemáticos de Madrid provocó multitud de reacciones populares y políticas.

Aunque, finalmente, el Edificio España no será demolido, todo este caso ha traído a la memoria de Primera Plana VB otras singulares construcciones del siglo XX desaparecidas en Madrid y que forman esta lista:

Edificios desaparecidos de Madrid derruidos

 
Parque de Diversiones de Ciudad Lineal (1904-1966)

Teatro Chico, detalle de la escalera para subir a los palcos 
del Gran Teatro
 y acceso principal del mismo (elaboración propia).
Fue creado en 1904 por la Sociedad de Espectáculos de la Ciudad Lineal. Su presidente era Arturo Soria, el ideólogo del barrio. Estaba compuesto por diferentes edificios: 
 

-El Gran Teatro. Inaugurado en 1904 y de estilo modernista, fue diseñado por el arquitecto Ricardo Marcos Banzá.

-El Salón-Restaurant. Se encontraba anejo al Gran Teatro e inició su actividad en 1907. Su elemento arquitectónico más destacado era la cubierta acristalada.

-El Frontón Kursaal. Tuvo una corta vida como frontón, ya que, al poco tiempo de construirse (1909) fue reformado como teatro. Tenía una capacidad para tres mil seiscientas personas y su decoración corrió a cargo del escultor Enrique Carrera.

-El Velódromo-Estadio. Fue el primero levantado en Madrid (1910) y, en él, tenían lugar pruebas ciclistas, de atletismo y partidos de fútbol o tenis.
 

Tras catorce años de pérdidas económicas, en 1932, el Parque pasó a manos de los Estudios Cinematografía Española (CEA), quienes desvirtuaron y ampliaron el complejo para instalar diferentes platós. Treinta y cuatro años después, cierran y su sede es demolida para construir viviendas de lujo.

Estudios CEA y el edificio de viviendas que lo ocupa en la actualidad (elaboración propia a partir de una foto de Historias Matritenses y Google Maps)


Puente Princesa de Asturias (1909-1929)

Postales del Puente Princesa de Asturias
Se trata de la primera obra arquitectónica madrileña en la que participa Antonio Palacios. 
 
En este caso, su colaboración es meramente decorativa, ya que el diseño es del ingeniero Vicente Machimbarrena. 
 

La luz del arco del puente es de 50 metros, el equivalente a la altura del Edificio Catalana Occidental de Madrid.

En 1929, tras veinte años de uso, fue demolido. En su lugar, se construyó otro puente, del mismo nombre, aunque conocido como Puente de Legazpi, más adecuado para el creciente tráfico de la ciudad. Las obras de Madrid Río (2006-2011), se llevaron por delante este sustituto, que fue repuesto por una moderna e irrelevante, desde el punto de vista arquitectónico, pasarela. 
 
Segundo y actual Puente Princesa de Asturias
(elaboración propia a partir de las fotos de Pasión por Madrid)
 
Fábrica de la Perfumería Gal (1915-1963)

Fábrica de la Perfumería Gal (elaboración propia
con fotos de Patrimonio Industrial, Urbancidades
y Biodiversidad Virtual)

La empresa Perfumería Gal fue fundada en 1887 por Salvador Echeandía Gal. 

Catorce años después, el éxito de sus perfumes, lociones, jabones y polvos cosméticos lleva a Salvador y a su hermano Eusebio a trasladar la pequeña tienda de la calle Arenal a la primera fábrica Gal, en Ferraz.

Pronto, también, se quedó pequeña y, en 1915, queda inaugurada la fábrica de la imagen. El nuevo edificio fue diseñado por el arquitecto Amós Salvador y Carreras, quien dotó a las fachadas de un aspecto neomudéjar y neomedieval con toques modernistas similares a los del Cementerio de la Almudena o la Iglesia de la Buena Dicha. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Madrid concedió a la fábrica un premio extraordinario por su diseño.

Durante la Guerra Civil (1936-1939), recibió el impacto de numerosos cañonazos que la dejaron parcialmente destruida. Sin embargo, tras ella, consigue recuperar el nivel de producción previo. En 1963, Perfumería Gal traslada su actividad a Alcalá de Henares y la fábrica es derribada para construir el actual complejo Galaxia que ocupa su solar. Sí se conservan las instalaciones complementarias levantadas en 1919.

A la izquierda, los restos de la Fábrica de la Perfumería Gal y, a la derecha,
el complejo Galaxia (Fuente Street View de Google Maps)

Templete Puerta del Sol (1919-1933)


Templete Puerta del Sol (elaboración propia a partir
de las fotos de Historias Matritenses,
Madrid Metrópolis  y Foro de Urbanity)
La primera línea del Metro de Madrid se inauguró el 17 de octubre de 1919 por el rey Alfonso XII. Discurría a lo largo de 3,48 Km desde Cuatro Caminos hasta la Puerta del Sol. 

Antonio Palacios fue el encargado de diseñar los vestíbulos, accesos, la decoración interior de las estaciones y los primeros edificios de oficinas.

De los accesos, destacaban el de la Puerta del Sol y el de la Red de San Luis (actual Gran Vía). El primero era una construcción de hierro forjado y vidrio coronado con enorme la marquesina que puede verse en las imágenes.
 

Desapareció de la plaza en 1933 y, en la actualidad, no hay nada en ese espacio.

Templete Red de San Luis (1920-1972)
El ensanchamiento final de la calle Montera es conocido por los madrileños como Red de San Luis.
 
Este segundo templete de Palacios para acceder al Metro de Madrid estaba situado en esa zona y de ahí le viene el nombre.
 
Al igual que el de la Puerta del Sol, fue encargado para dotar de mayor empaque al acceso a los andenes de una estación tan importante como Gran Vía. Por ello, tanto esta como la de Sol contaban con ascensores.
 
El Templete de la Red de San Luis estaba construido en granito y rematado por una gran marquesina, levemente inclinada, de hierro forjado y vidrio.
 
En diciembre de 1969, el templete fue clausurado y, al año siguiente, desmontado y retirado del lugar. Sin embargo, esta construcción no ha desaparecido del todo (aunque sí de Madrid), ya que en 1972, fue donada a  O Porriño (Pontevedra), la localidad natal de Antonio Palacios. Eso sí, en un estado semi-ruinoso.
 
Templete de San Luis en O Porriño (fotos de Marco Polo en Zapatillas y Atacama)
Real Cinema (1920-1964)

El Real Cinema en los años
veinte del siglo XX vs su aspecto actual
(elaboración propia)

El Real Cinema fue el primero de una larga lista de cines madrileños diseñados por Teodoro Anasagasti.

El recinto, que contaba con un aforo para dos mil personas, fue inaugurado por el rey Alfonso XIII el 15 de mayo de 1920.

Presentaba un llamativo y ecléctico diseño exterior (entre el modernismo y el historicismo) del que eran protagonistas los balcones aporticados de la segunda planta y  el elegante torreón del lateral izquierdo de la fachada. 

Toda esa suntuosidad y su privilegiada situación (Plaza de Isabel II/Ópera) despertaron el interés de la nobleza por el cine, actividad, por entonces, muy poco popular entre los miembros de esa clase social.

Con la llegada de la II República, el lugar fue renombrado como Cine de la Ópera y, en su interior, comenzaron a celebrarse actividades políticas y culturales.A comienzos de la Guerra Civil, una bomba incendiaria cae sobre el recinto y daña de forma importante su estructura. Reabre en 1943 pero, en 1964 es derribado.

El edificio actual estuvo terminado en 1965 y, aunque fue ampliado en 1992 para albergar más salas de cine, actualmente, se utiliza como teatro.
 

Hotel Florida (1924-1964)


Hotel Florida (elaboración propia con
fotos de Urbancidades y Es por Madrid)
Se trata de la cuarta obra de Antonio Palacios de esta lista. Fue inaugurado el 1 de febrero de 1924 y estaba situado junto al edificio La Adriática y, en frente del Cine Callao, en la plaza del mismo nombre.
 
Contaba con diez plantas y, en su interior, albergaba un hotel de doscientas lujosas habitaciones con baño incorporado. Además, su fachada estaba revestida de mármol blanco.
 
Durante la Guerra Civil, se alojaron en el Hotel Florida periodistas, como Martha Gellhorn (Collier’s Weekly), Herbert L. Mathews (New York Times) o Mijaíl Koltsov (Pravda) y el escritor Ernest Hemingway.
 
A pesar de sufrir grandes daños durante la contienda, el hotel siguió en funcionamiento hasta 1962. Ese año fue adquirido por las Galerías Preciados, que, dos años después, lo derribaron y levantaron el actual edificio de El Corte Inglés de Callao.

El Corte Inglés de Callao levantado sobre el solar del Hotel Florida
(fuente Street View de Google Maps)

Piscina de la Isla (1931-1954)

 
Piscina de la Isla (elaboración propia
gracias a las imágenes de
De Rebus Matritensis y  Pasión por Madrid)
En 1930, se aprueba en Madrid el Plan General para la mejora de las riberas del Manzanares.

El río había sido canalizado a comienzos del siglo XX y, con ello, habían desaparecido todas las islas de su cauce, a excepción de una. En ella, situada justo antes del Puente del Rey, fue donde se levantó el edificio que albergaba la Piscina de la Isla.

Luis Gutiérrez Soto, uno de los arquitectos españoles más importantes del siglo XX y autor de obras tan conocidas como el Ministerio del Aire, Cine Callao o el Barceló (actual discoteca Pachá), fue el encargado del diseño de este complejo recreativo y deportivo.

Poco tiempo después de finalizar la I Guerra Mundial (1914-1918), en la década de los años veinte, surge un nuevo estilo arquitectónico en Europa: el racionalismo. La Piscina de la Isla fue el sexto edificio de este tipo levantado en España.

Inspirado en el Club Náutico de San Sebastián (1929), el complejo fue concebido como un barco varado en medio del Manzanares. El edificio de la imagen hacía las veces de puente de mando y miraba al sur, como si navegase río abajo. A las instalaciones, se accedía a través de dos pasarelas conectadas con cada orilla.

Además, de las tres piscinas: la cubierta y  la de la popa (más grandes y para profesionales) y la de la proa (más pequeña y de uso familiar), contaba con un gimnasio, restaurante, pista de baile, solarium, bar y zona de juegos.Al igual que la fábrica de la Perfumería Gal y el Hotel Florida, a pesar de quedar muy dañada durante la Guerra Civil, fue reconstruida y reabierta. En este caso, con nuevo nombre, “Obra Sindical, Piscinas la Isla”.

En 1947, el río Manzanares se desborda y dañan de forma considerable las instalaciones, que estuvieron parcialmente sumergidas. Aunque, volvieron a abrir, las piscinas fueron clausuradas a causa de un nuevo encauzamiento del río. Estas obras hundieron la isla y, actualmente, allí sólo hay agua.


Frontón Recoletos (1935-1973)

Frontón Recoletos (realizado a partir de
las fotografías de Urbanity, Proyectos Interiores,
ApartHotel Serrano-Recoletos
y La Corriente del Golfo)

Durante los últimos años del siglo XIX, la reina María Cristina veraneaba en San Sebastián. Fue allí donde se hizo una gran aficionada al juego de la pelota vasca. Así, comienza a popularizarse este deporte y, en 1891, se abre el primer frontón, el recinto donde se juega, de Madrid: el Jai Alai. 

La pelota vasca se convirtió en un deporte de masas en la capital, donde se levantaron hasta treinta frontones. De todos ellos, los más destacados fueron el ya mencionado Jai Alai (desaparecido), el Madrid (1929, se conserva la fachada), el Central (1904, parcialmente demolido), el Beti Jai (1894, en ruinas pero, con planes de restauración) y, el que nos ocupa, el Recoletos.

 
Fue diseñado por el ingeniero Eduardo Torroja, quien contó para su construcción con el arquitecto Secundino Zuazo. El elemento más sobresaliente del edificio era la cubierta. Se trataba de dos cilindros de, tan solo, 8 cm de espesor que salvaban una superficie de 55 metros de largo y 32,5 de ancho. 

Además, parte de las bóvedas cilíndricas contaban con dos lucernarios con celosías de hormigón armado. Cuando se inaugura, el 26 de febrero de 1936, se convierte en la mayor estructura de este tipo levantada en Europa.

Menos de cinco meses después de su puesta en marcha, estalla la Guerra Civil. Los sucesivos bombardeos, que sufrió la capital, destrozaron la cubierta y, las vibraciones de las explosiones dañaron toda la estructura del frontón. 
En 1942, Torroja presenta un estudio para restaurar el edificio pero, nunca se realiza y, en 1973, el Frontón Recoletos es derribado. 

Al menos, en este caso, el nuevo edificio no supuso un atentado contra la estética, como sí lo fueron los sustitutos del Hotel Florida, la fábrica de la Perfumería Gal o el Parque de las Diversiones.

Edificio l’Unión construido en lugar del Frontón Recoletos (fuente: Street View de Google Maps)


Casa Arvesú (1955-1987)

 
Casa Arvesú (imagen elaborada
con fotografías de Urbipedia)
Fue una vivienda unifamiliar situada en la calle Doctor Arce 20.

Su autor, el arquitecto Alejandro de la Sota dotó al edificio de un diseño informalista y orgánico. Este último, consistía en una evolución de la arquitectura racionalista.

Además de las fachadas, destacaban la disposición de las distintas estancias y la escalera para acceder a la primera planta. En 1987, la Casa Arvesú fue demolida y, en su lugar, se levantó un edificio de viviendas.


Edificio de viviendas que sustituye a la Casa Arvesú (fuente Street View de Google Maps)


La Pagoda (1967-1999)

La Pagoda de Madrid
(imagen creada con las
fotos de Mas Context y ZTA Arquitectos)

Su denominación oficial era “Sede de los Laboratorios JORBA” pero, los 45º de giro de cada planta de la torre respecto a la anterior, le dieron el sobrenombre de “La Pagoda”. 

El arquitecto ciudadrealeño Miguel Fisac, uno de los más importantes del siglo XX en España.

Situado en la entrada a Madrid desde la carretera de Zaragoza, además de la pagoda, el edificio de la farmacéutica contaba con dos naves rectangulares. En la primera fotografía de la imagen, puede apreciarse el original diseño de las vigas, llamadas vigas hueso y patentadas por el propio Fisac, de la cubierta de las mismas.

Para que el hormigón que cayera no salpicara a los pisos inferiores, el arquitecto quiso que la torre se construyera de arriba a abajo, una técnica que, también, se empleó con otro edificio de la ciudad, las Torres de Colón (1976) de Antonio Lamela.




En la década de los años noventa, el Ayuntamiento de Madrid deja fuera de su catálogo de edificios protegidos a “La Pagoda”. Por ello, cuando, en 1999, los nuevos propietarios proponen su derribo, el consistorio no dispone de los mecanismos legales para impedirlo.

Existe, también, otra versión sobre los motivos de la demolición de “La Pagoda”. Miguel Fisac culpó al Opus Dei de querer acabar con él y su obra. El arquitecto había formado parte de la institución desde 1936 a 1955, cuando la abandonó calificándola de secta.

A día de hoy, el derribo del edificio está considerado como un acto de especulación urbanística y es la sede de la constructora Fábrega la que ocupa el antiguo emplazamiento de “La Pagoda”.

Sede de la empresa constructora Fábrega, edificio construido donde estaba la Pagoda


Platillo Volante/Cafetería Árbol (1969-2010)


Platillo Volante/Cafetería Árbol
(composición realizada a partir de
imágenes de Paper Blog, Foros Capte
y Panoramio)

Se encontraba en el centro del Parque de Atracciones de Madrid. La torre, de 33 metros de altura, fue diseñada por el ingeniero Carlos Buigas e inaugurada el 15 de mayo de 1969.


La parte de arriba, el platillo volante, giraba sobre sí mismo y de él caía una cascada de 10 cm de espesor. 

Según El País, el platillo tenía una capacidad de doscientas personas, ciento veinte en el restaurante y ochenta en el mirador. En 1978, el restaurante cerró al público. Diecisiete años después, el Platillo Volante se restaura. La cascada fue sustituida por vegetación que, también, se plantó en el mirador. Además, el pilar se revistió de fibra de poliéster para emular la corteza de un árbol. Así, la torre pasó a llamarse Cafetería Árbol.

A pesar de la rehabilitación, continúo cerrada hasta que, en 2010, se derriba. En la actualidad, su solar está ocupado por la atracción Star Flyer.
Star Flyer (80 metros de altura), la atracción que sustituye al Platillo Volante/Cafetería Árbol

Pasarela Manterola (2003-2005)

Pasarela Manterola de Madrid (imagen de elaboración
propia con las fotografías
de los blogs Parque Lineal y Madridspain)

Tiene el honor de tratarse de la obra más efímera de cuantas aparecen recogidas en esta lista.

La pasarela, diseñada por el Ingeniero de Caminos Javier Manterola, salvaba los trescientos metros del cauce del río Manzanares entre la avenida del mismo nombre y el Paseo de la Virgen del Puerto.

De su alto mástil (42 metros) partían ciento cuatro cables galbanizados que sostenían los dos tableros de setecientos veinticinco metros de longitud. Además, los laterales estaban acristalados y los accesos estaban adaptados para discapacitados.

Fue inaugurada, en 2003, por el alcalde José María Álvarez del Manzano, quien la describió como “icono de Madrid“. Sin embargo, dos años después, fue retirada porque entorpecía las obras de Madrid Río. Según El País, costó 5,4 millones construirla y, casi trescientos veinte mil desmontarla. Al ser diseñada a medida, se hace muy difícil su reubicación, por lo que, desde 2005, descansa en un almacén municipal.

Edificios desaparecidos de Madrid mutilados

Casa de la marquesa de Villamejor 

Diseño original del actual
Hotel Carlos V y el aspecto que presenta en la actualidad
(elaboración propia)

Situado en pleno barrio de los Austrias, se trata de uno de los primeros edificios modernistas de Madrid. 

Su arquitecto, Manuel Medrano Huertos, diseñó un simétrico edificio, inspirado en el art-nouveau francés, del que destacaban el saliente curvo del medio, la ondulante cornisa y la sinuosidad de los motivos vegetales del revestimiento. Además, esos motivos eran diferentes en cada planta. Sin embargo, toda esa riqueza ornamental se perdió en 1949, cuando se convirtió en el Hotel Carlos V. 

Aunque la reforma dejó lisa la fachada, sí se conservaron las rejerías de los balcones y la portada de granito. Por ello, aún forma parte del catálogo de edificios modernistas de la capital de España.


Viviendas para Pedro Buraya


Antes vs después de las Viviendas para Pedro Buraya
(creación propia)

Diseñado por José Carnicero Rodríguez, este edificio de viviendas fue levantado durante la etapa de mayor apogeo de la arquitectura modernista en Madrid (1905-1914).

Si la ornamentación del actual Hotel Carlos V bebía de la vertiente francesa del art-nouveau, la de las viviendas para Pedro Buraya lo hacían del Secesionismo vienés y el Liberty italiano.

Del aspecto que presentaba en 1915, sólo permanecen las rejerías y algunos revestimientos de escayola en remates y dinteles que, dificultan su identificación como edificio modernista para todos aquellos no iniciados en la materia.

Teatro Fontalba

El edificio Gran Vía 30 a través de los años:
Primero, Teatro Fontalba.

Después, la sede del Banco Coca
 y, por último, tiendas y oficinas
(fotos tomadas de Ediciones la librería,
Caminando por Madrid, Todo Colección
y Street View de Google Maps )

La calle Gran Vía de Madrid fue construida en tres tramos: Avenida B (1910-15), El Bulevar (1917-22) y Avenida A (1925-29). 

El Teatro Fontalba se levantó en la segunda etapa, aquella caracterizada por combinar elementos de la arquitectura francesa con los de la estadounidense de Nueva York y Chicago.

Por encargo del marqués de Fontalba, los arquitectos José López Salaberry y Teodoro de Anasagasti diseñaron un “costoso y elegante” teatro para “beneficio del arte de Madrid”. 

Estaba formado por tres cuerpos unidos: en los laterales dos torres gemelas residenciales de 40 metros de altura y, en el centro, el teatro propiamente dicho. Esta última parte estaba coronada por una escultura. Además, contaba con una rica decoración interior a base de terciopelo azul, caoba, bronces cincelados y mármol y, un moderno sistema de aparatos para sordos en las primeras filas.

El edificio original se inauguró el 20 de octubre de 1924 con el estreno de La Virtud Sospecha del dramaturgo Jacinto Benavente. Pasó a llamarse Teatro Popular durante la II República y, en 1954, la parte del teatro fue demolida. En su lugar, se levantó un rascacielos de, aproximadamente, 62 metros de altura, la sede del Banco Coca (1934-1978).

Ya en la década de los noventa, se iniciaron los trabajos de rehabilitación del conjunto. La normativa vigente impedía la demolición del edificio. Por ello, el arquitecto Federico Echevarría realizó una reconciliación entre la arquitectura del teatro y la del banco. 

Así, el actual edificio eleva hasta las cornisas de los edificios de viviendas una reinterpretación de la fachada del cuerpo central y cubre de vidrio negro las plantas más altas a imitación del moderno Nueva York.

Grandes Almacenes Madrid-París

Antes y después de los Grandes Almacenes
Madrid-París (creación propia a partir de fotos

En 1920, Madrid carecía de un gran establecimiento comercial acorde con su estatus de capital europea.

Para ponerle solución, ese mismo año, se constituye la Sociedad Madrid-París para la construcción de unos grandes almacenes del mismo nombre en la Gran Vía.

El diseño del edificio corrió a cargo del arquitecto Teodoro Anasagasti y el ingeniero Maximiliano Jacobson. Sus elementos más singulares eran las dos torres de los chaflanes, los anchos pórticos de la planta baja y la cúpula de 30 metros de diámetro, que puede apreciarse en el lado derecho de la imagen.

Alfonso XIII inaugura los Grandes Almacenes Madrid-París el 3 de enero de 1924. Un año después y, para corregir los números rojos en sus cuentas, la sociedad alquila la planta sexta a la emisora Unión Radio (actual Cadena Ser). Sin embargo, no consiguen revertir esa situación y, en 1933, se cierran los almacenes.

En 1934, el edificio es adquirido por la Sociedad Española de Precios Únicos (SEPU) para instalar sus almacenes. La empresa decidió remodelar el edificio y, para ello, contrata a Anasagasti, el único arquitecto de la lista que mutila su propia obra. Con la reforma, se añaden cuatro plantas y se eliminan la cúpula, los soportales y las torres. Además, desde 1935, se instalaron un cine (el Madrid-París, después Imperial) y diferentes negocios.

Veintidós años después de la primera reforma, la empresa de seguros La Unión y el Fénix acomete una segunda tras comprar el inmueble. En esta ocasión, el arquitecto Fernando Cánovas del Castillo añade una nueva planta, que remata con una cúpula coronada con la escultura del Ave Fénix, el símbolo de la compañía. 

Tras pasar por las manos de PRISA y Drago Capital, en enero de 2015, Amancio Ortega compra el edificio. Precisamente, Drago Capital comenzó unas obras de rehabilitación para instalar la, recientemente inaugurada, tienda de Primark más grande España. Dicha rehabilitación ha permitido la recuperación del patio y escalera central y, la reconstrucción de la cúpula.



Por último, os dejo con Monument, canción que habla de amor pero que queda de lujo como banda sonora de este artículo 😉 y una pregunta ¿qué otros edificios echáis en falta en vuestras ciudades?

8 comments

  1. Memoria tecnica para licitacion 31 agosto, 2017 at 19:39 Responder

    Saludos. Mi comentario solamente trata de complementar esta estupenda selección con dos propuestas para su actualización. En primer lugar la desaparición -reciente aún- de la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota; una preciosa y sobria vivienda sobre la cual se ha edificado un caserío que podemos ver por doquier. El segundo ejemplo es el Pabellón (de los hexágonos) de la Exposición Universal de 1958 de la Casa de Campo y de archiconocida autoría; su estado es tan lamentable en la actualidad que en pocos años veremos la noticia de su restauración o lo veremos incluido (ojalá no suceda) en una nueva lista con la palabra “desaparecidos” nuevamente en su título. Gracias por esta amena lectura.

    • Víctor Berzal de Miguel 31 agosto, 2017 at 19:53 Responder

      Antes de nada, muchísimas gracias por considerar este artículo como estupendo y ameno, ¡qué felicidad! Respecto a la Casa Gúzman, es impresionante que, en pleno 2017, la arquitectura moderna continúe estando denostada a nivel general y, en muchos casos, también por las instituciones. Sobre el Pabellón de los Hexágonos, confiemos en que, más pronto que tarde, se rehabilite 😉

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